miércoles, 14 de marzo de 2012

T/N "BEGOÑA" Y "MONTSERRAT"


T/NBEGOÑA” y T/NNONSERRAT
Compañía Trasatlántica Española (Spanish Line)
T/N Begoña
La Compañía Trasatlántica Española fue fundada el 1 de Junio de 1881 por Antonio López y López, primer Marqués de Comillas, juntamente con otros socios entre los que destacaba Patricio de Satrústegui Buis.
Antonio López era un experto naviero desde 1847, en La Habana (Cuba), para el tráfico de cabotaje entre las posesiones españolas en el Caribe.
Tras diversas fusiones y fundación de nuevas compañías, logró la concesión del transporte de comunicaciones marítimas, incluyendo correo y pasaje, entre España, Puerto Rico y Cuba,
En 1868 logró confirmar la concesión en un concurso público convocado a tal efecto, con lo que se vió en la necesidad de adquirir y encargar nuevos barcos para cumplir las condiciones del concurso. Al fundarse Trasatlántica esta se subrogó el citado contrato e invirtió en nuevas unidades para mejorar las líneas.
Con el tiempo fue incorporando otras navieras y nuevas líneas a Filipinas, Méjico, República Dominicana, Venezuela, Colombia, Estados Unidos, Marruecos español, Guinea Española, Uruguay, Argentina, Chile, Perú, Ecuador y Panamá a través del estrecho de Magallanes.
Con el tiempo fue dejando muchas de estas líneas que fueron cubiertas en algunos casos por otras empresas españolas tales como Ibarra o Marasia, permaneciendo con las tradicionales líneas del Caribe y Estados Unidos, cada vez mas dedicada a la carga por la dura competencia de la aviación para el transporte de pasajeros.
Ya en la década de los setenta, se dedicaba únicamente al transporte de mercancías, aunque con la rápida introducción de los contenedores, fue perdiendo presencia y llegando a solamente alquilar espacio para contenedores en buques de otras navieras.
Begoña, aún como Castelbianco
En los ochenta ante graves dificultades económicas pasó a ser propiedad del INI, siendo nuevamente privatizada y adquirida por Naviera del Odiel.
Tras un breve período en que fue operada por un grupo Mexicano, actualmente solo cubre con buques propios la línea de contenedores entre Península y Canarias.
La compañía Trasatlántica jugó un importante papel en la guerra de 1.898 entre España y los Estados Unidos (La llamada Guerra de Cuba), haciendo transportes de mercancías y tropas, burlando en muchos casos de forma heroica el bloqueo norteamericano. Finalizada la guerra tuvo una activa participación en la repatriación del personal militar de Cuba, Puerto Rico y Filipinas.
En los primeros años del pasado siglo XX, tuvo su apogeo, con el importantísimo tráfico de pasajeros y emigrantes entre Europa y América.
Sus últimos dos buques dedicados al trafico de pasaje, el BEGOÑA y el NONTSERRAT,fueron asiduos del puerto de Vigo.
El BEGOÑA , era en origen de la clase Victory.
Los Victory fueron barcos que al igual que los Liberty, construidos en serie en los EEUU para cubrir las necesidades de transporte durante la Guerra. Mientras los Liberty, de los que fueron construidas 2751 unidades entre 1.951 y 1.945, tenían una velocidad de 10 nudos, los Victory eran más rápidos, 15 nudos, y por lo tanto no eran una presa tan fácil para los submarinos alemanes. Se llegaron a construir 534.
Ültimo Liberty, de la US Navy

Estampa original de un Victory
Construido en Baltimore para la Armada norteamericana en 1945, que lo utilizó como carguero. Tenía un registro bruto de 7.604 toneladas, 138 metros de eslora, 18 de manga y una máquina con una potencia de 8.500 caballos, con una velocidad de 15 nudos. Salió del astillero con el nombre de Vassar Victory y, ya finalizada la Guerra Mundial, fue adquirido en 1947 por la compañía italiana Sitmar, que lo reconvirtió, en Trieste, en un buque mixto de pasaje y carga, con el nombre de Castel Bianco , quedando con una cabida de 480 pasajeros en clase única, que se ampliaron a 1.200 a comienzos de los años cincuenta debido al incremento de la emigración. Fue entonces cuando comenzó a tocar los puertos gallegos, sirviendo la línea de Centroamérica.
Fue adquirido por la Compañía Trasatlántica española en 1.957, que lo rebautizó con el nombre de BEGOÑA, efectuando, en 1962, varias transformaciones en el mismo que lo dejan con capacidad para 830 pasajeros. El buque tocaba, bien a la subida o a la bajada, los puertos de Vigo y A Coruña. La ruta comenzaba en Southampton (Inglaterra) para, tras la escala gallega, recalar en Santa Cruz de Tenerife y, después de cruzar el Atlántico, hacerlo en Port of Spain (Trinidad), La Guaira (Venezuela), Cartagena de Indias (Colombia), Kingston (Jamaica), Curaçao (Antillas Holandesas) y vuelta a empezar la ruta de subida.
Begoña en NY

Salón

Comedor del Montserrat
En mayo de 1965 rescató a los nueve tripulantes de la goleta noruega Mary Norman, que había naufragado frente a las costas de Grenada, en las Pequeñas Antillas y fueron desembarcados en La Guaira para su posterior repatriación por la embajada de Noruega.
A partir de la segunda mitad de la década de los sesenta comenzó a tener averías. La más notable de ellas fue en octubre de 1974, cuando, al mando del capitán José Luis Tomé, se dirigía desde Tenerife al Caribe, averiándose en alta mar (parece que ya había tenido problemas tras salir de Inglaterra) y debiendo pedir ayuda a un remolcador de altura, el Oceanic , que lo llevó al puerto de Bridgetown (Barbados). Herido de muerte, llegó, en diciembre de ese año, a Castellón, en donde fue desguazado.
Castel Verde, luego Montserrat

Montserrat
LLegada del Motserrat a La Coruña

Desembarco de pasajeros

El MONTSERRAT, casi gemelo del BEGOÑA (tenía variantes en la superestructura, con una cubierta menos), fue construido en 1945, también en Baltimore, como buque de carga, para la Armada de Estados Unidos, saliendo del astillero con el nombre de Wooster Victory . Entre 1948 y 1949 fue utilizado para llevar al nuevo estado de Israel a cientos de judíos refugiados en China durante la Guerra Mundial. Después, siguió el mismo camino que el BEGOÑA, pues en 1950 fue comprado por la Sitmar Line y convertido en buque de carga y pasaje, con el nombre de Castel Verde , pasando en 1957 a la Trasatlántica, que lo renombró NONTSERRAT.
En La Coruña

Con capacidad para 825 pasajeros, sirvió la línea de Centroamérica con los mismos puertos de recalada que el BEGOÑA , teniendo parecidas averías, siendo la más importante en agosto de 1970, cuando hacía el viaje de Venezuela a Tenerife y se averió en medio del Atlántico, teniendo que ser recogidos sus más de 600 pasajeros, dos días después, por el BEGOÑA. El trasbordo de ellos se realizó en unas condiciones de mar bastante agitada, por lo que hubo que verter petroleo a la mar para crear una zona de encalmada y realizar la operación, que comenzó en la amanecida y duró hasta la una de la tarde. El MONTSERRAT procedió a Curaçao, donde hizo una reparación provisional y siguió haciendo, a trancas y barrancas, la línea. En febrero de 1973 completó su última singladura, desembarcando en Vigo a 46 pasajeros procedentes de Inglaterra. Después, fue llevado hasta Castellón, en donde se desguazó.
Tanto uno como otro, tuvieron a numerosos gallegos entre sus tripulaciones, y algunos guardeses que ocuparon plaza de repostero, impresor o radiotelegrafista.
Con ellos terminó toda una época de buques de pasaje españoles con línea regular, y aunque nunca fueron los lujosos y emblemáticos, Queen Mary, Queen Elizabeth, France, United States, Michelangelo o Rafaello, cumplieron una impagable función al servir de enlace confortable entre España con Centro y Norteamerica, al tiempo que trajo a Inglaterra innumerables emigrantes de color de Trinidad, Jamaica y otras Antillas.,
Begoña y Monte Arucas en Vigo. Acuarela cortesía de Roberto Hernandez "www.elilustradordebarcos.wordpress.com"







4 comentarios:

  1. Yo tenía i año cuando me trajeron mis padres gallegos de vuelta a Galicia en ese precioso barco. Después ibamos a verlo al puerto de la Coruña cuando venía y yo tenía 7 años. Maxin

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  2. En la foto que dice Begoña en NY, no es el Begoña , es el Covadonga o el Guadalupe

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  3. Yo viaje en 1961 desde Santander a Las Palmas de Gran Canaria con mi madre, mis hermanos y la empleada de hogar y volví 9 meses después en el Begoña de Tenerife a Santander

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  4. Mi infancia está indefectiblemente ligada al Begoña, en el que mi padre estuvo embarcado durante años. Todavía me emociono al recordar los madrugones que mi madre y yo nos dábamos para verlo atracar en el muelle de la Estación Marítima de Vigo. Desde el balcón existente en el piso superior, seguía con verdadera excitación el despliegue de la pasarela, contando esos minutos, que se me hacían eternos, hasta ver desembarcar a mi padre. Entonces bajaba las escaleras corriendo y me dirigía hacia la Aduana, zona en la que los caravineros realizaban el control de viajeros y equipajes y, en cuanto veía salir a mi padre, corria a su encuentro a abrazarlo. En esos momentos me sentía la niña más feliz del mundo, aunque esa felicidad tenia fecha de caducidad, pues el tiempo de estancia en tierra de mi padre era corto y mi alegría se tornaba en tristeza en cada nueva partida. Mercedes

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